Grupo Misionero de la Parroquia de Nuestra Señora de la Salud
El rostro de la Iglesia en San Lucas: discípulos-misioneros
Sobre la fecha de composición habría que decir que no parece probable nada anterior al año 70. Algunos investigadores han sostenido la fecha del arresto domiciliario de Pablo en Roma (ca.63) pues así termina Hechos y el evangelio ya debería estar concluido.
2. Autor, lugar de composición de san Lucas
El autor del tercer evangelio, a diferencia de los otros evangelios, indica en un prefacio el método que siguió y la intención que se propuso al escribir. El que escribe es un historiador, que usa las expresiones clásicas en los prólogos de los historiadores de la antigüedad. Ha consultado testigos oculares (autoptai) de los acontecimientos (twn pragmatwn), ha realizado una búsqueda minuciosa (pasin akribwV) para dar una base sólida (asfaleian) a las enseñanzas de su amigo Teófilo. Todo esto podía haberlo dicho un historiador griego. Pero, al mismo tiempo, usa una expresión que traiciona su intención cuando identifica a los testigos con los “uphretai tou logou”, los “predicadores del mensaje”. En ese momento el historiador pasa a ser evangelista. San Jerónimo dirá de él: “Lucas… inter omnes evangelistas graeci sermonis eruditissimus fuerit.”
3. El rostro de la Iglesia
En efecto, el discurso escatológico de Lc está dividido en dos partes, en una se habla sólo de la parusía y la presencia del reino, en la otra la atención esta en la caída de Jerusalén (21
. Mientras Mc y Mt combinan ambas acciones de Dios, Lc las separa, como indicando que la caída de Jerusalén no inaugura la segunda venida de Jesús. Es decir, la Iglesia sigue esperando la parusía. Para Lc el reino escatológico sigue preparándose a través de la obra de la Iglesia. Igualmente el ‘Padrenuestro’ de Lc añade la importante expresión “de cada día” en la petición del pan; Mt parece pedir en ese lugar fuerza en un eventual momento final escatológico (Lc11:3; Mt 6:11). Lc añade también “de cada día” a la exigencia de Jesús a cargar con la cruz. Para Lc es claro que los cristianos se enfrentan a una prueba dura y larga (9:23).
Lc escribe captando y expresando rasgos personales, reacciones psicológicas y motivaciones ocultas. Sólo él apunta la reacción psicológica en 3:15; 4:14ss;9:43; 11:1.29; 13:1; 17:20; 18:1.9; 19:11. Quizá se explique la mentalidad favorable a toda clase de personas por su origen pagano y sus muchos viajes. Ciertamente estamos ante un personaje distinto que muestra predilección por las minorías, los grupos marginados y los humildes. Samaritanos, leprosos, soldados, publicanos, pecadores públicos en desgracia, pastores iletrados, los pobres…todos estos reciben especial aliento en su evangelio.
4. El discipulado y la misión de la Iglesia
En lugar del hebrero ‘rabbi’, prefiere didaskale (maestro) y especialmente epistata (señor). Otra concesión a sus lectores gentiles es que utiliza escasamente citas del Antiguo Testamento. Sin embargo, para indicar el cumplimiento de las esperanzas del Antiguo Testamento presentará a Jesús mismo como el profeta; usa este título aplicado a Jesús con más frecuencia que Mc (Lc 4:24; 7:16.39; 9:19).
Jesús aparece sobre todo en el papel de Elías, profeta enviado a los gentiles. Sin embargo nunca presenta a Jesús predicando a los gentiles mismos. Va a establecer un paralelo entre el ministerio de Jesús en el evangelio y el de la Iglesia en Hch, y ve en la Iglesia un cumplimiento del ministerio profético de Jesús.
Taller 1
A.Buscar los siguientes paralelos y responder que nos pide el Señor al frente
a) bautismo del Espíritu (Lc 3:21; Hch 2:17),
b) predicación sobre el Espíritu (Lc 4:16-19; Hch 2:17),
c) repulsa (Lc 4:29; Hch 7:58. 13:50),
d) curaciones multitudinarias (Lc 4:40; Hch 2:43. 5:16),
e) glorificación (Lc 9:28-36; Hch 1:9-11).
Lea pausadamente…
Lc, por tanto, evita citas del Antiguo Testamento, dirige la atención hacia el ministerio profético de Jesús y encuentra su cumplimiento en la acción de la Iglesia entre los gentiles.
B. El punto de vista de un discípulo y misionero religioso, se destaca aún más sus características literarias. Así, ya han aparecido ciertas actitudes doctrinales:
Lea detenidamente y responda sobre la Identidad de Jesús y su llamado a cada uno de nosotros en las siguientes personas:
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· Jesús como profeta es |
· atención a los gentiles en |
· ¿Cuáles son los pobres? |
· ¿los marginados?. |
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· |
· |
· |
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· Punto de partida del Evangelio
El plan general de la obra es el mismo en el evangelio y en Hch. Ambos libros empiezan en Jerusalén con una efusión del Espíritu. El evangelio presenta un ministerio de Jesús en Galilea (4:1-9:50) y su largo viaje a Jerusalén (9:51-19:28); Hch presenta el primer ministerio de los apóstoles circunscrito a los límites del judaísmo (8-15), seguido del viaje de Pablo hasta el centro del mundo, Roma. Hch comienza donde termina el evangelio.
Conclusión
El reino no queda plenamente establecido con Jesús, porque debe extenderse también a los gentiles. Esto sólo se realiza después de la ascensión en el ministerio de la Iglesia. Lc va a recordarnos con insistencia que el tiempo de la parusía es absolutamente indefinido; el reino no apareció en su plenitud con la resurrección o en la caída de Jerusalén (así parece que lo esperaban los contemporáneos); el reino se va revelando dentro de la Iglesia poco a poco, gradualmente, anticipando el cumplimiento final de las promesas.
· C. Parábolas
· El tercer evangelio es el ‘evangelio de la misericordia’ o el ‘evangelio de los grandes perdones’. Sólo Lc incluirá episodios o parábolas como la pecadora (7:36), la oveja perdida y la moneda extraviada y el hijo pródigo (tal vez la historia corta más bella jamás contada) (cap.15), la escena en casa de Zaqueo (19
, los verdugos de Jesús (23:34), el buen ladrón (23:39). Comparando Lc 6:36 y Mt 5:48, Lc habla de ser ‘misericordiosos’ y Mt de ser ‘perfectos’. Todo el sermón del “llano”[1]esta centrado alrededor del vínculo social de la caridad (6:17-49). Lc añade detalles notables al texto de Mc, así en 5:32 inserta el ‘arrepentimiento’ y la declaración ‘no he venido a llamar a los justos sino a los pecadores’ (cfr. paralelos). Algo similar aparece en Lc 8:12.
· Esa misericordia alcanza especialmente a los pobres. El tercer evangelio ha merecido el nombre de ‘evangelio de los pobres’: así todos los personajes que aparecen en el relato de la infancia; en las bienaventuranzas se centra en ‘vosotros los pobres’ (6:20; cf. Mt). Cita por entero el texto de Isaías sobre los pobres a los que es predicado el evangelio (4:18; 7:22). La parábola del rico y Lázaro es exclusiva de Lc (16:19).
Taller 2
1. Buscar las exigencias del discipulado y nuestra misión de acuerdo a las citas biblicas
· Por todo lo anterior se comprende que Lc haya escrito también el ‘evangelio de la renuncia absoluta’. Los discípulos deben dejar ‘todas las cosas’ (Lc 5:11; cfr.Mc y Mt) para seguir a Jesús. Otra afirmación, también exclusiva de Lucas (9:62) insiste en la entrega absoluta a Jesús. Sólo Lc añade la palabra ‘esposa’ a la lista de cosas que hay que dejar por amor del reino (14:26). También Lc concreta ‘vended todo lo que tenéis y dar limosnas’ (12:33; cfr. Mt 6:20). Lc extiende la necesidad de cargar con la cruz a las pesadumbres del vivir diario (9:23). En las repetidas referencias a que Jesús ‘debe’ sufrir (9:22, etc.) se pone de relieve la necesidad de la renuncia y el dolor como medio para llegar a la plenitud gloriosa.
· El desprendimiento y la renuncia son posibles porque Jesús y su discípulos aparecen dedicados continuamente a Dios en un ‘evangelio de la oración y del Espíritu’. Lc presenta a Jesús explícitamente en oración antes de cada paso importante de su ministerio mesiánico: en el bautismo (3:21), antes de la elección de los Doce (6:12), antes de la confesión de Pedro (9:18), en la transfiguración, antes de enseñar el padrenuestro. Jesús insistirá frecuentemente en que sus discípulos también habrán de ser hombres de oración (6:28; 10:2; 11:1-13; 18:1-8; 21:36)
· ¿A qué me invita el Señor a través de este Evangelio en la misión?
· Lc alude constantemente al papel del Espíritu Santo (1:15.35. 41.67; 2:25-27; 3:16.22; 4:1.14.18; 10:21; 11:13; 12:10.12). En Lc 11:13 se habla del Espíritu como el don por excelencia. Lo que le sucedió a Jesús le sucederá después a la Iglesia hasta la parusía. El Espíritu, por tanto, ocupará el mismo puesto destacado en Hechos. Y la consecuencia es clara. La Iglesia continúa la misión de Jesús; lo que comenzó Jesús durará hasta que el Espíritu lo lleva a la perfección en un cierto momento del futuro.
· Jesús posee el Espíritu, y el Espíritu es fuente gozo y de alegría para todos los que lo escuchan. Lucas también escribió el ‘evangelio del gozo mesiánico’. Es en Lc donde aparecen con frecuencia palabras griegas que significan gozo y alegría. Así, cairw (12 veces en Lc, 6 en Mt, 2 en Mc); cara (8 veces en Lc, 6 en Mt, 1 en Mc); agalliasiV (2 veces en Lc, nada en Mt y Mc); agalliaw (2 en Lc, 1 en Mt, ninguna en Mc); skirtaw (3 en Lc ninguna en Mt o Mc).
· Una lectura rápida de los evangelios da la impresión de que Mt ofrece un ambiente serio, casi mayestático, y Mc tiene la tranquila ingenuidad de un diario. Lucas desborda de alegría desde que se descubre la maravilla que acaba de ocurrir. Más que los demás evangelistas, Lucas refleja las admiración de las gentes que seguían a Jesús (5:26; 10:17, etc.). Ese espíritu que se manifiesta en le pueblo cumple la promesa de Jesús a los suyos, cuando les asegura que serán ‘felices’ y ‘afortunados’, en griego makarioV (1:45; 6:20-22; 7:23, etc.)
Esquema general.
El esquema general es muy semejante al de Mc de quien se diferencia sobre todo en el largo viaje ‘subiendo a Jerusalén’. Naturalmente la otra gran diferencia se refiere a los relatos de la infancia ausentes en Mc.
I. Prólogo (1:1-4)
II. Relato de la infancia (1:5-2:52)
A) Anunciaciones:
a) Anunciación del nacimiento de Juan
b) Anunciación del nacimiento de Jesús
c) La visitación.
B) Nacimientos:
a) Nacimiento de Juan
b) Nacimiento de Jesús
c) El Niño Jesús en el templo.
III. Preparación del ministerio público (3:1-4:13)
IV. Ministerio en Galilea (4:14-9:50)
V. El relato del viaje (9:51-19:28)
VI. Ministerio en Jerusalén (19:29-21:38)
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